LA MOVILIDAD DEBE SER SEGURA.

El pensador y diseñador americano de espacios públicos Fred Kent dice: “Si se planifican ciudades para coches y tráfico, se obtiene coches y tráfico. Si se planifican para personas y lugares, se obtienen personas y lugares”. Que tomen buena nota los diseñadores de nuestras ciudades, que parece olvidar que la movilidad segura y accesible de las ciudades, empieza por el diseño de las infraestructuras.
Cuando los criterios de movilidad se olvidan o no son prioritarios surgen los problemas como los que está originando las obras de la Diagonal de Barcelona, donde se construyen carriles bici que no cumplen los mínimos requisitos que recomienda el propio Servei Català de Trànsit, en un Dossier Técnico del año 2006, donde dice que la anchura optima del carril bici unidireccional es de un metro y cincuenta centímetros. A nivel informativo decir que la norma de tráfico indica que la calzada es la parte de carretera o vial dedicado a la circulación de vehículos, por lo tanto los recoge aguas, como apunta algún experto en bicicletas, no son parte de la calzada, ya que no se puede circular por ellas.
Resulta extraño que en estos momentos se deba recordar que el principio básico de la movilidad en las ciudades de Europa, se basa en la potenciación del transporte público, la bicicleta y la movilidad del peatón. Luego no vale apuntarse al carro de la Smart City, de las tecnologías y de una modernidad de palabra, cuando las actuaciones concretas, no solo no mejoran sino que pueden empeorar esta movilidad creando incertidumbre y sobre todo bajando los niveles de seguridad.
Barcelona es una ciudad que está demostrando el apoyo al uso de la bicicleta y ello gracias a decisiones estratégicas y con creencia cultural de la que la bicicleta tiene su sitio en la ciudad y con actuaciones concretas de realizar carriles bici en muchas vías de la ciudad con anchura suficiente, segregados y que son ejemplo para otras urbes de la potenciación de este medio en la ciudad.
En ocasiones el error de algunos responsables de la gestión urbana está en considerar que los problemas de movilidad en las ciudades se relacionan únicamente con problemas de tráfico y se intenta solucionar solo este problema y no se soluciona la movilidad de las personas.