VERANO, ALCOHOL Y CONDUCCIÓN

Estamos a punto de iniciar el mes de Agosto, periodo de tiempo dedicado por antonomasia a las vacaciones. Este descanso se debe disfrutar pero sin olvidar que los riesgos asociados a la conducción no hacen vacaciones.

Una de las cuestiones a vigilar es el consumo de bebidas alcohólicas que en esta época del año se incrementan , pero si debemos conducir pensemos bien que existen alternativas que nos darán la misma sensación veraniega pero sin tantos riesgo como sucede con las cervezas sin alcohol y otras bebidas “sin”.

No podemos tener dudas sobre la cantidad de alcohol ingerida y si daremos positivo o no, la mejor solución es que si debemos conducir no beber y si hemos bebido no conducir. Esta es la mejor medida y que nunca falla, no vamos a entrar en las cantidades que se pueden tomar o no para dar negativo en un control de alcoholemia, lo que si debemos saber es que la cantidad de alcohol ingerida se refleja en los aparatos homologados para medir la concentración de alcohol en sangre y que hoy en día están demostrando tanta fiabilidad como un análisis de sangre.

Si no hemos ingerido ninguna bebida alcohólica difícilmente dará una tasa positiva, a no ser que el aparato de medición o etilómetro este estropeado o no sea correctamente manipulado. Tengamos presente que una Orden Ministerial del año 2006 regula el control metrológico de los instrumentos destinados a medir la concentración de alcohol en el aire espirado.

Debemos tener en cuenta que la infracción administrativa a diferencia del delito, no tiene en cuenta la influencia en la conducción sino la tasa o cantidad de alcohol que tenemos en nuestro cuerpo, medido en concentración de alcohol en sangre o cantidad en aire espirado. Cuando nos realizan un control en las vías públicas los aparatos miden la concentración de alcohol en aire.

Las tasas a partir de las cuales estamos ante una infracción administrativa, dependen del tipo de vehículo que se conduce y la antigüedad del permiso de conducir, de forma general el conductor de cualquier vehículo (automóvil, moto, bicicleta…) no puede superar las tasas generales y que reglamentariamente son:

  • Concentración de alcohol en sangre superior a 0,5 gramos por litro o
  • Concentración de alcohol en aire espirado superior a 0,25 miligramos por litro

Pero existen particularidades y los conductores de vehículos de:

  • Transporte de mercancías de más de 3.500 Kg de masa máxima.
  • Transporte de viajeros de más de 9 plazas.
  • Vehículos de servicio público, de transporte escolar y menores.
  • Vehículos de transporte de mercancías peligrosas, servicios de urgencia o transportes especiales.
  • Y los conductores de cualquier vehículo durante los 2 años siguientes a la obtención del permiso.

Su tasa o concentración de alcohol en sangre no puede superar los 0,3 gramos por litro o alcohol en aire espirado superior a 0,15 miligramos por litro.

Asimismo la infracción administrativa a diferencia del delito de conducir bajo los efectos de bebidas alcohólicas, se puede aplicar a cualquier conductor no solo los de vehículos a motor. En el ámbito administrativo también están obligados a someterse a las pruebas de detección de alcohol los demás usuarios de la vía cuando se hallen implicados en un accidente de tráfico o hayan cometido una infracción de las tipificadas en la ley de tráfico.

Recordar que la infracción administrativa es muy clara y solo con la medición correcta del etilómetro y superando las tasas legales estamos cometiendo la infracción, no es necesario ni haber cometido una infracción ni una conducción irregular. Esta infracción nos puede comportar perder 4 o 6 puntos según el grado de alcohol y la multa de 500,00€, pero puede ser de 1.000,00€ si el conductor ya hubiera sido sancionado en el año inmediatamente anterior por exceso en la tasa de alcohol o circular con una tasa que sea el doble de la permitida, como por ejemplo sería una tasa de 0,52 miligramos por litro.

Por lo tanto, buenas vacaciones y pensar que los riesgos  y los accidentes en la conducción no descansan.