BALANCE DE ACCIDENTES DE TRÁFICO 2016, UNA VALORACIÓN PERSONAL.

Los inicios de año, siempre llegan cargados de buenas intenciones y de recopilación de datos de lo que fue el año anterior. En el tema de tráfico se suele empezar el año con los datos de accidentes de tráfico en vías interurbanas, que nos facilita la DIRECCIÓN GENERAL DE TRÁFICO. El año 2016 no puede pasar a la historia como el gran año de la seguridad vial, el incremento de un 2,6% de los fallecidos en nuestras carreteras, debe servir de señal de alarma sobre actuaciones concretas. En cifras totales este año han fallecido 1.160 personas, con 32 millones de vehículos y 26,4 millones de conductores, han representado 29 muertos más que en 2015.

Como indica el profesor José Antonio Marina, “Pensamos para actuar”, lo que quiere decir que no podemos perder la tendencia descendente que llevamos en España en los últimos años en los fallecidos por accidentes de tráfico y después de pensar y analizar toca actuar.

De las conclusiones del informe existen aspectos que se repiten como las causas de accidentes, la velocidad inadecuada, el consumo de alcohol y drogas, cansancio o sueño, distracciones, son los factores que se repiten en los accidentes de tráfico en nuestro país desde hace años.

Pero quiero destacar algunos aspectos como los fallecidos por tipo de vía, se observa un incremento del 16% en autovías y autopistas, estos 290 muertos no se deben olvidar que son en las vías diseñadas como más seguras, ya sé que hay más fallecidos en las vías convencionales, pero comparemos con el número de kilómetros de un tipo de vía y otro y veremos los ratios de fallecidos.

Dentro de la tragedia de muertos, un aspecto positivo o que se debe destacar es el descenso de fallecidos en usuarios de dos ruedas (Bicicletas, ciclomotores y motos) al igual que resulta positivo que entre los fallecidos en accidente de moto cuatro no llevaban casco, cuando otros años esta cifra era mayor, ello nos aporta un destello, pequeño, de esperanza sobre el uso de un elemento básico de la seguridad del motorista.

Lo que se queda claro es que ahora es el momento de plantear una estrategia de seguridad vial para los próximos años, creo que los avances han sido buenos y se debe mejorar lo conseguido con presupuesto  y acciones concretas en mejora de la formación.

Es el momento de plantear una revisión profunda de la formación en seguridad vial, desde las edades más jóvenes, pasando por los sectores laborales y en general de trasladar a la sociedad su responsabilidad sobre los riesgos viales. Se debe platear la necesidad de una formación continuada y si es necesario un reciclaje formativo de carácter teórico y en algunos casos prácticos. Los fallecidos entre 45 y 54 años, como grupo más elevado, me plantea la incognita de si estamos ante problemas de actitud relajada o si nos falta una formación actualizada en los riesgos viales.