RESPONSABILIDAD CIVIL EN EL USO DE LA BICICLETA. ¿NECESIDAD DE EXISTENCIA DE UN SEGURO OBLIGATORIO?

Jose Mª Caroz Ortiz. Abogado especialista en responsabilidad Civil y Alfonso Perona. Abogado especialista en derecho administrativo y del tráfico.

PONENCIA REALIZADA EN EL CONGRESO DE R.C. ORGANIZADO POR EL ICAB EL 19 DE MAYO 2017.

Al plantearnos el desarrollo de esta ponencia, somos conscientes que la mayoría de asistentes al Congreso les preocupa la problemática de la bicicleta cuando sucede un accidente y discernir su Responsabilidad Civil (R.C.) y la necesidad de seguro o no. Pero antes de responder la pregunta queremos realizar una presentación desde dos puntos de vista para no simplificar tanto el tema, ya que la evolución de la bicicleta como vehículo de movilidad urbana es creciente,  así como tener en cuenta la problemática de los accidentes que se producen.

Por lo tanto esta ponencia tendrá dos partes; por un lado la explicación de la bicicleta como elemento de movilidad urbana, su evolución y la cada vez  más amplia aparición de ingenios  o vehículos de movilidad personal que están ocupando nuestras ciudades y por otro explicar las situaciones de accidentes, donde el usuario de la bicicleta puede ser causante o perjudicado.

El tema de la bicicleta y su regulación, así como la necesidad de seguro obligatorio requiere más tiempo y profundidad, pero al menos con esta ponencia queremos que los asistentes tengan el máximo de información y tengan un punto de vista más amplio que vaya más allá de la problemática que se crea después de un accidente.

Para iniciar la ponencia queremos plantear que es una bicicleta y qué papel juega en la actual movilidad este vehículo, que al no ser motorizado no entra dentro de los parámetros normativos actuales. La actual normativa administrativa que regula estos vehículos, sigue centrándose en los vehículos de motor y en la fluidez del tráfico y en una ligera supremacía del vehículo a motor, el coche, sin tener en cuenta las nuevas exigencias ambientales y tecnológicas.

La bicicleta es un vehículo no motorizado más utilizado en ciudades de Holanda, Dinamarca y algo más en Alemania. De momento tiene poca implantación en España y Cataluña, aunque se incrementa su uso de manera muy rápida. Pero debido a la necesidad de incrementar la calidad de vida de las ciudades y eliminar vehículos a motor contaminantes, la promoción de este vehículo como elemento de movilidad en las zonas urbanas es necesario, por lo tanto su proliferación no es como elemento de ocio y deporte, sino un modo de desplazamiento en las ciudades.

Pero la bicicleta no es el único elemento novedoso en las ciudades, ya que empieza a surgir los VMP (vehículos de movilidad personal). Estos elementos como las bicicletas no tiene seguro obligatorio y es difícil que lo tengan, ya que tampoco existe obligación de registro o matriculación del vehículo, por lo tanto es difícil asegurar aquello que no está identificado. Entre los usuarios de bicicleta existe por eso una preocupación que va ligada al tema del seguro y es que cuando se incrementa el número de bicicletas se incrementa el número de robos de las mismas.

Como segundo apartado y pasando a un plano más conflictivo es importante que conozcan la problemática que la bicicleta tiene en el entorno de las ciudades con respecto a los coches y los peatones, que evidencian una problemática latente. Esta conflictividad tiene visos de aumentar con la aparición de nuevos ingenios de movilidad y las costumbres de movilidad parecen que evolucionan por una línea diferente a la normativa reguladora actual.

También se debe tener en cuenta una realidad y es que no existe una obligación de seguro de las bicicletas, pero en cambio la realidad es que existen muchas bicicletas que en caso de accidente queda cubierta su posible responsabilidad, por ampliación de garantías  de otras pólizas. Para finalizar os plantearemos la responsabilidad de las administraciones públicas,  por no afrontar una profunda normativa administrativa que regule la circulación de las bicicletas y por otro no adoptar un diseño del espacio público repartido con diferentes criterios a los actuales.

Por lo tanto nuestro planteamiento está más en un seguro de la persona que conduce la bicicleta que no el seguro centrado en el vehículo. Lo que si consideramos es que no es momento de planteamientos clásicos.