NO QUEDAN DUDAS, CONDUCIR SIN HABER OBTENIDO UN PERMISO O LICENCIA ES DELITO.

La última sentencia de la sala de lo penal  del Tribunal Supremo, que ha establecido que conducir sin haber obtenido nunca el carné de conducir es delito, a cerrado de manera clara y contundente algunas interpretaciones que sobre el actual artículo 384 del Código Penal, estaban realizando algunos tribunales y juzgados en España, como la sentencia recurrida del año 2016 de la Audiencia Provincial de Toledo, que consideró que el no haber obtenido nunca el permiso de conducir no era delito al no poner en riesgo la seguridad vial, ni haber cometido ninguna maniobra antirreglamentaria.

El Tribunal Supremo ha tenido que recordar que este delito, introducido en el año 2007 en el Código Penal, es un delito de los denominados de peligro abstracto, sin necesidad de la exigencia en este delito de un peligro concreto para la seguridad vial, ya que en estos delitos existe un bien jurídico independiente, autónomo o distinto de los puramente individuales. Así la seguridad del tráfico, es entendida como un derecho del ciudadano a circular por las vías públicas sin que se incrementen los márgenes del riesgo permitido.

Tal como indica la sentencia en el delito abstracto la conducta se consuma cuando se conduce careciendo de la oportuna habilitación, sin que tenga incidencia el no haberse cometido infracción vial alguna ni maniobra antirreglamentaria, como parecía exigir la Audiencia Provincial de Toledo.

“El riesgo abstracto para el bien jurídico protegido resulta, por consiguiente, de la conducción sin poseer la habilitación teórica y práctica y sin haberse comprobado las capacidades física y psíquica en el conductor, lo cual incrementa, como es natural, el riesgo para los demás usuarios de la la vía, por sí peligrosa y causante de una alta siniestralidad, cuya reducción pretende la norma”, añaden los magistrados.

La introducción en el año 2007 de este delito contra la seguridad del tráfico, se justificó en aquel momento y considero que tiene plena vigencia por la magnitud y trascendencia del tráfico en los últimos  tiempos  que ha hecho que el legislador no se conforme con la protección a través de los delitos de imprudencia. Toda la legislación europea ha configurado delitos de tráfico, en que el bien jurídico protegido es la seguridad del tráfico, pues éste es un aspecto más de la seguridad colectiva. Todo ello también se enmarca dentro del interés colectivo creado por el concepto de sociedad del riesgo y también por una mayor implicación política, en los temas de seguridad vial.

La nueva redacción del artículo 384 en un principio creó dudas de aplicación, pero que con el paso de los años se han resuelto, aunque por lo visto en esta sentencia sigue existiendo un intento de menos valorar lo que es una opinión concluyente y clara del legislador, que ha debido ser recordada por esta sentencia .

Si realizamos un análisis del citado artículo, solo son delito la conducción sin permiso cuando se den las siguientes circunstancias:

  • Cuando la pérdida de vigencia del permiso sea por pérdida total de los puntos asignados legalmente.
  • Privado cautelar o definitivamente del permiso por decisión judicial.
  • Por último conducir sin haber obtenido nunca permiso o licencia de conducir

Durante los últimos años de esta década, se observa en los países de nuestro entorno un general endurecimiento ante las infracciones cometidas en el ámbito de la seguridad vial y en concreto de la conducción sin permiso, que se está encuadrando en el derecho penal. No podemos olvidar que esta conducta estuvo tipificada como delito en nuestro derecho desde 1928 hasta 1932 y de 1950 a 1983 y cuando se decidió despenalizar  se hizo sin más argumento que el de considerar que la práctica forense no había sabido ver en ella más que un tipo administrativo criminalizado.

Por último indicar que las condenas previstas por el delito del artículo 384, prevé penas de tres a seis meses de prisión o multa de doce a veinticuatro meses, o con trabajos en beneficio de la comunidad de treinta y uno a noventa días.