LA NEGATIVA A LA SEGUNDA PRUEBA DE CONTROL DE ALCOHOLEMIA, ES DELITO.

La sentencia del Tribunal Supremo 1073/2017 de fecha 28 de Marzo de 2017,nos indica que es delito del artículo 383 del Código Penal, la negativa a realizar la segunda prueba de alcoholemia, cuando la primera ha sido positiva.
Tal como indica la propia sentencia; la ausencia de doctrina jurisprudencial ha constituido campo abonado para que convivan interpretaciones opuestas, ya que para muchos Jueces y tribunales la conducta de negarse a someterse a la segunda prueba es un delito y otros argumentan que si el requerido accede a la primera prueba de espiración de aire, queda excluido este delito por el hecho de negarse a la segunda prueba.
Debemos recordar que la normativa penal remite de forma expresa a la normativa administrativa sobre comprobación de la tasas de alcoholemia.Esta norma administrativa, la ley de tráfico[1], obliga a todos los conductores de vehículos y de bicicletas que están obligados a someterse a las pruebas de comprobación y tal como indica el Reglamento de Circulación la práctica de las pruebas son:

  • 1ª PRUEBA DETECCIÓN ALCOHOL EN AIRE ESPIRADO SI DA POSITIVO (+0,25 gr./litro aire )
  • Esperar mínimo 10 minutos
  • 2ª PRUEBA DE CONTRASTE, se realiza para mayor garantía.
    Existe Derecho a realizar prueba de contraste por medio de análisis de sangre y previo pago del importe de las pruebas.

El Tribunal Supremo considera que la negativa a practicar la segunda prueba está bien incardinada en el artículo 383 del Código Penal, aunque esta sentencia tiene el voto particular de seis de sus miembros que no comparten el criterio de la mayoría, al considerar que si se realiza la primera prueba de control, aunque nos neguemos a realizar la segunda, no se produce el delito.

De todos modos si algún conductor se niega a la segunda prueba está incurriendo en delito, por lo tanto lo mejor es conducir con tasa 0,0 de alcohol, se ahorra problemas y riesgos de accidente.

[1] Real Decreto Legislativo 6/2015, de 30 de octubre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley sobre tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial.