LA CIUDAD Y LOS NUEVOS ELEMENTOS DE MOVILIDAD

El andar por las aceras y zonas peatonales de nuestras ciudades se está convirtiendo en una actividad de alto riesgo para los peatones, algunos ciclistas siguen utilizando un espacio que no es de ellos y ahora llega una nueva invasión más peligrosa, por la velocidad y estructura, como son los denominados VMP o vehículos de movilidad personal.

Por lo tanto no solo las bicicletas y sus conductores circulan por las aceras a velocidades superiores al paso de un peatón, sino que aparecen estos artilugios denominados VMP o vehículos de movilidad personal, que no se debe confundir con los vehículos para personas con movilidad reducida, cuyo uso es para personas con alguna disfunción o incapacidad física.

Nos podemos preguntar ¿ qué son los VMP?, pues vehículos capaces de asistir al ser humano en su movilidad personal y funcionan con motor eléctrico y con velocidades que pueden ir desde los 20Km/h los más sencillos, hasta los 45 Km/hora los más grandes que se pueden dedicar a la distribución de mercancías.  No se trata de atacar el vehículo que tiene usos buenos, pero si alertar sobre el mal uso que algunos ciudadanos realizan de estos medios.

Las bicicletas tenemos claro que son vehículos sin motor (a pesar de que algún usuario ignore lo de vehículo) que cada vez tiene más carriles reservados para circular, pero que muchos usuarios lo ignoran ya que ellos «andan» con la bicicleta, actitud peligrosa que quiere decir que circulan por donde quieren, como les parece mejor y a la velocidad que les place, son minoría sí, pero una minoría que crea mucho riesgo.

Por donde deben circular y como estos VMP, pues es competencia de los municipios que deben regular el espacio ya que no son peatones y por lo tanto no puede hacerse que estos VMP, circulen por aceras o espacios reservados a los peatones ni se pueden catalogar técnicamente como un coche o una moto.

Los VMP como las bicicletas deben ir por sus carriles y respetar las aceras que no son su espacio y podrían circular por la calzada que el municipio considere adecuadas, como suelen ser las vías de menos de 30Km/h como velocidad máxima de circulación.

Es necesario una rápida actuación de los municipios en la regulación de estos artilugios y esmerar la educación y vigilancia de estos conductores en vehículos  especiales, y que no nos digan que circulan por la acera por miedo a los coches de la calzada, pero estos usuarios no valoran el riesgo y miedo que infunden a los peatones que correctamente usan sus espacios.